Valentino, volvía de su viaje de negocios en Italia, seguido de Fiorella y su madre —que habían pedido incansablemente acompañarlo para pasar unos días libres de sus agendas—, cuando por fin llegaba a su habitación para descansar de los problemas que tanto le había costado poner en orden.
No obstante, había una duda que lo tenía dando vueltas y no había obtenido la respuesta, pero se prometió a sí mismo pensar en ello cuando tuviera la cabeza fría.
Sus jornadas habían estado llenos de frustraci