El día martes despertó más temprano de lo habitual.
El día esperado había llegado, finalmente. Sería su primer día como cantante callejera, o “artista itinerante”, como le dijo Dereck.
Los nervios y la emoción la carcomían porque larga le pareció la espera. ¡Por fin iba a poder ganar unos dólares! No podía esperar a que llegara a hora para estar allí.
Con renovados ánimos, preparó el desayuno y despertó a su hermano para que se alistara para el colegio. El niño no estaba de buen humor.
Como era