Llegó a la habitación de su hermano con pasos lentos y el corazón apesadumbrado. Mientras más despacio llegara, más acomodaba sus palabras de una forma sencilla.
Pensaba en la mejor manera de comunicarle la noticia sin explicarle el porqué de la decisión que había tomado. No era algo que necesitara saber. Tampoco era algo fácil de decir.
Jamás se imaginó que un día así llegaría a sus vidas. Siempre pensó que, a pesar de las dificultades, se veía saliendo del lodazal, aunque terminase casi muert