—¿Qué mierda significa esto, Valentino? —gritó Fiorella mientras lo veía arrojar su laptop y sus carpetas dentro de un bolso—.
—Marie, por favor, llama a los que tenían que llegar a la junta y cancélala. Tengo algo de último momento —dijo por el intercomunicador—.
Luego tomó su saco para ponérselo sin siquiera darse cuenta de los cuchillos de furia que la mujer le clavaba.
—¡Contéstame, carajo! ¡Valentino, no me ignores! ¿Qué es eso de que has enviado a tus hombres a seguir a esa mujer? ¿Y vas