Jeremías bajó del taxi y entró en el restaurante que Marlene le había indicado. Caminó por el pasillo hasta una de las mesas del fondo y tomó asiento. Miró su reloj; faltaban apenas unos minutos para que la joven llegara y se encontrara con Lucas.
A los pocos minutos, la vio entrar. Marlene, se sentó en una de las primeras mesas. Se veía inquieta, volteaba a todos lados. Su móvil comenzó a vibrar. Ella abrió la cartera y sacó el teléfono con manos temblorosas.
“Estoy aquí. Al final del pasill