Apenas Inés salió del restaurante y subió al coche. Jeremías se levantó de su silla y fue hacia la mesa donde permanecía sentada, Marlene.
—¿Qué sucedió? —preguntó él viendo el sobre encima de la mesa.
—La señora Inés quiere que me haga una prueba de ADN —respondió con la mirada perdida como si buscara en su cabeza algo de lógica en aquella propuesta.
—Ven, —dijo mientras la sostenía del brazo con suavidad— será mejor que salgamos de aquí antes que Lucas llegue.
—No vendrá. La señora Inés, lo