Macarena subió hasta su apartamento. No podía evitar sentirse abrumada con la visita de Lucas. Aunque él no logró verla y aunque ella no llegó a hablar con él, su presencia hizo que sus sentimientos hacia su ex prometido, se activaran de inmediato.
Abrió la puerta del apartamento, se dirigió directamente al estante de la cocina. Sacó y destapó una botella de vino, luego se sirvió una copa de la bebida y la tomó de un solo sorbo, sedienta, buscando ahogar lo que sentía dentro.
—¿A qué viniste,