Capítulo 110 — Rebeca Miller
Nos besamos con tanta pasión que por un instante olvidé todo… el dolor, los años, las heridas. Fue un beso que quemaba, que reclamaba lo que nunca habíamos tenido, lo que ambos sabíamos que ya era imposible recuperar. Sentí el temblor en sus manos, el roce urgente de sus labios buscando los míos, y la desesperación de su respiración mezclándose con la mía.
Pero en medio de ese fuego… lloré.
Las lágrimas me ardieron al caer. Me separé bruscamente de él, con el corazó