–Está bien, voy a entrar– dijo Adrian con determinación y se giró para entrar en la habitación, pero su madre lo sujetó.
–Querido, hablemos primero–
Leonardo miró a ambos, extrañado por la reacción de su madrastra, como si estuviera ocultando algo, igual que Carla y Adrian.
Sin esperar respuesta, Elisabete tomó a su hijo de la mano y se lo llevó al fondo del pasillo, entrando en otro corredor.
"¿Ella también sabe lo que están ocultando?" se preguntó Leonardo, observándolos.
Al llegar a un l