Júlia miró la mano de Adrian y lo encaró con una mirada firme.
–¿Crees que me uniría a ti? Todo lo que quieres es arruinarle la vida a Leonardo y quitarle su dinero, ¡y yo definitivamente no voy a ayudarte en nada de eso!–
–Ah, mujer, ¡no seas tan terca! Leonardo está en la lista de los empresarios multimillonarios del país, ¿de verdad crees que podría quitarle todo? Yo solo quiero los bienes y propiedades de la familia, incluso sin eso puede vivir como un rey el resto de su vida, ¡hasta con su