La casa nueva se encontró en enero.
No porque alguien la buscara con urgencia. Sino porque el proceso que había empezado en el verano anterior con el primer contacto con la agente inmobiliaria había ido acumulando opciones descartadas que al final funcionaban como filtro: cada casa que no servía precisaba mejor la imagen de la que sí iba a servir.
Valentina tenía siete criterios.
Los había escrito en un documento que compartió con Sebastián y con la agente inmobiliaria con la misma claridad con