La sala del colegio tenía treinta y cuatro sillas.
Emma las había contado el viernes cuando llegó a verificar el espacio. No por ansiedad. Por el mismo motivo por el que siempre verificaba el espacio antes de un evento: los espacios con más personas de las que tenían sillas producían una dinámica diferente a los espacios con la proporción correcta.
Treinta y cuatro sillas.
El domingo había treinta y un personas.
Proporción correcta.
Kate llegó quince minutos antes con Daniel.
Emma los vio entra