El año nuevo fue en Ciudad de México.
No porque Emma hubiera pedido estar ahí para el año nuevo específicamente. Sino porque el año nuevo caía en las tres semanas de diciembre y las tres semanas de diciembre eran las tres semanas de diciembre completas.
Emma no hizo nada especial la noche del treinta y uno.
El departamento de Polanco tenía la vista de los fuegos artificiales sobre Reforma: no una vista directa sino la vista de quien ve los fuegos desde un ángulo lateral, con los colores visible