Las noticias de la noche abrieron con nuestra cara. Sebastián y yo estábamos
sentados en el estudio de la mansión, con una botella de champán abierta entre
nosotros y la televisión mostrando las imágenes de nuestra entrada triunfal al
Hotel Continental. Los titulares eran mejores de lo que habíamos esperado:
"Escándalo financiero sacude al Grupo Mendoza", "La nuera vengadora expone
fraude millonario", "De esposa desechada a heroína: la historia de Valentina
Duarte"