La acusación de Luciana explotó en las pantallas de todo el país como una granada de fragmentación.
"Sebastián Duarte mató a su propio padre", decía el titular de cada noticiero, cada portal, cada cuenta de redes sociales que se alimentaba del escándalo como buitres sobre carroña. Luciana había convocado una conferencia de prensa improvisada desde el jardín de su departamento, el grillete electrónico cuidadosamente oculto bajo un vestido largo, las lágrimas fluyendo con la precisión de una actr