Silvina no quería que los cosméticos permanecieran mucho tiempo sobre su rostro. Por muy reconocidas que fueran las marcas, no quería que ningún químico dañara al bebé que llevaba en el vientre. Por eso, se esforzó en desmaquillarse por completo, hasta quedar con el rostro completamente limpio.
Después de desmaquillarse, aprovechó para darse una ducha.
Ah... qué sensación tan reconfortante.
Al mirarse en el espejo, su abdomen seguía luciendo plano.
No tenía idea de cómo estaría creciendo su beb