El auto negro estaba estacionado justo frente al edificio principal de la Universidad Cascabel. Axel avanzó con pasos tensos, el viento levantando su abrigo mientras su mirada oscura se clavaba en el vehículo. Julián, al verlo llegar, se apresuró a rodear el coche para abrir la puerta trasera.
Catalina levantó la vista, su mano vendada descansando en su regazo. Sus ojos estaban sombreados por el cansancio, el dolor… y algo más profundo. Algo que Axel no quería descifrar.
El chófer abrió la puer