Dante abrió los ojos con pesadez, sintiendo el ardor de la resaca recorrerle el cuerpo, aún tenía una sonrisa dibujada en su rostro, el día anterior había sido uno de sus mejores días.
Desde la muerte de la mujer que amaba él había decidido ser diferente.
La habitación estaba a oscuras, con el aroma a tabaco y alcohol aún impregnado en el aire. A su lado, la mujer dormía plácidamente, su cuerpo apenas cubierto por las sábanas revueltas. La visión le provocó un inmediato sentimiento de desag