Por escasos segundos Dante se perdió en el brillo de los ojos de Aurora, algo diferente, algo distinto había en aquellos ojos azules tan profundos como el mar, él movió su cabeza y volvió a tomar su postura.
Dante tomó con firmeza el brazo de Aurora, atrayéndola con una seguridad que no dejaba lugar a protestas. Su expresión era serena, pero sus ojos reflejaban algo más profundo, algo que solo ella parecía no notar. Sin soltarla, dirigió una última sonrisa a sus invitados antes de hablar con vo