Después de salir de las bodegas del norte, Dante se dirigió hasta su mansión, con la firme intención de celebrar un evento especial con algunos miembros selectos de su clan, por supuesto que serían los que le brindaron su apoyo y no traición.
Había decidido invitar a los hombres más leales y poderosos de su organización para compartir una noche de diversión y negocios.
Mientras esperaba la llegada de sus invitados, Dante subió a la habitación de Aurora, sabía que al ser ella su esposa debía e