Mientras tanto, Antonio cerró la puerta de su apartamento con un suspiro pesado, había decidido irse a su apartamento, desde ahí esperaría cualquier información de Ulises sobre Aurora. Las cosas saldrían tal y como las tiene planeadas.
El silencio del lugar era reconfortante, aunque también lo abrumaba en ciertos momentos. Caminó directo hacia el pequeño bar que tenía en el salón.
Sus manos, aunque firmes, dejaban ver un leve temblor cuando tomó la botella de whisky escocés y la destapó con pa