146. El Lente de la Verdad
CAMILA
El estudio de Marc Levin en Poblenou es un espacio cavernoso. Techos altos, vigas de acero, luz de Barcelona que quema la piel.
Él está al fondo, ajustando unos focos. Lleva una camiseta negra ajustada y vaqueros desgastados. Me escanea de arriba abajo con esa intensidad clínica y depredadora.
—Obedeciste —dice, acercándose. Me toca la barbilla con un dedo, inspeccionando mis imperfecciones—. Sin maquillaje. Bien. Tienes ojeras. Estás pálida. Perfecta.
—Me siento desnuda.
—Esa e