Kaen logró evadir el ataque de Hiran, y lanzó un golpe contra su mano, haciendo que la daga cayera sobre la arena.
En ese momento, los lobos guardias del torneo corrieron, intentando someter a Hiran.
Pero su fuerza era increíble, y pronto se unieron más guardias, hasta que lobos de la propia manada Luna Blanca lo ayudaron a contenerlo.
Isabella miró los ojos de Hiran, y lo supo casi de inmediato.
—¡Detengan esto! ¡Nuestro Alfa ha sido envenenado! —gritó, con una mezcla de horror y furia en su vo