Todos los presentes quedaron paralizados, con la boca abierta y los ojos desorbitados, incapaces de asimilar lo que acababan de presenciar.
Claire dio un paso atrás, temblando, una mezcla de miedo y sorpresa recorriendo cada centímetro de su cuerpo.
Nunca habría imaginado que Isabella, a quien creía débil e indefensa, había logrado lo imposible: no solo sobrevivir a lo que todos pensaban que sería su fin, sino que ahora podía ver, y su poder era palpable en el aire como una corriente eléctrica q