Un mes después
El consejo estaba reunido en la sala principal, un lugar donde el aire pesado de tensiones y decisiones se mezclaba con el murmullo de las expectativas.
Kaen estaba allí, no solo ante el consejo, sino también frente al jefe del ejército de Betas, quien lo observaba con una expresión que oscilaba entre la admiración y la desconfianza.
—Mañana es la prueba para el nuevo torneo mundial de manadas —anunció Kaen con voz firme, aunque en su interior una tormenta de dudas lo consumía—. L