Ruby salió de la mansión de la manada, furiosa, con el corazón latiendo desbocado y una tormenta de emociones a punto de estallar en su interior.
Había pasado demasiado tiempo sintiéndose menospreciada, y ya no estaba dispuesta a permitir que Isabella siguiera arruinando su vida.
Al cruzar el claro del bosque, encontró a Claire, su cómplice en esta peligrosa aventura.
—Te diré lo que haremos para arruinar a Isabella —declaró Ruby, con una chispa de determinación en sus ojos.
Claire la miró con u