Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío se había convertido en su única constante. Valeria se acurrucó en la esquina de aquella habitación austera, envolviendo sus rodillas con los brazos en un intento desesperado por conservar algo de calor. Habían pasado tres días desde que Iván la había secuestrado, aunque para ella el tiempo se había convertido en un concepto difuso, medido únicamente por las visitas de su captor y las escasas comidas que le pr







