Mundo ficciónIniciar sesiónEl primer disparo atravesó la noche como un trueno seco, seguido por el grito metálico de las alarmas y el sonido de botas corriendo sobre tierra congelada.
Valeria apenas tuvo tiempo de procesar lo que estaba sucediendo antes de sentir las manos de Aleksandr sobre sus hombros, empujándola hacia la escalera oculta que conducía al búnker subterráneo. Dmitri y Sofía, que habían estado durmiendo en sus cunas, comenzaron a llorar con el estruendo de las sirenas que inundaban cada rincón de la casa.
—Baja ahora —ordenó Aleksandr, su voz cortante como el filo de un cuchillo—. No salgas hasta que yo vaya por ti.
—Aleksandr...
—¡Ahora, Valeria!
No hubo tiempo para argumentos. Valeria tomó a Dmitri en brazos mientras Aleksandr levantaba a Sofía, y juntos bajaron las escaleras de acero que descendían hacia las entrañas de la casa. El búnker era una habitación de concreto reforzado, equipada con monitores que mostraban cada ángulo del perímetro, suministros p







