Mundo ficciónIniciar sesiónEl primer disparo atravesó la noche como un trueno seco, seguido por el grito metálico de las alarmas y el sonido de botas corriendo sobre tierra congelada.
Valeria apenas tuvo tiempo de procesar lo que estaba sucediendo antes de sentir las manos de Aleksandr sobre sus hombros, empujándola hacia la escalera oculta que conducía al búnker subterráneo. Dmitri y Sofía, que habían estado durmiendo en sus cunas, comenzaron a llorar con el estruendo de las sirenas que inundaban cada rincón de







