Mundo ficciónIniciar sesiónLa segunda cirugía duró tres horas que se sintieron como tres vidas.
Valeria estaba de rodillas en la capilla del hospital. No era religiosa, nunca lo había sido, pero en ese momento las palabras brotaban de sus labios como si las hubiera conocido desde siempre. Oraciones que su abuela le había enseñado cuando era niña. Súplicas a un Dios en quien







