Mundo ficciónIniciar sesiónLos disparos se acercaban.
Aleksandr tomó a Valeria en sus brazos, ignorando sus protestas débiles. Ella apenas podía sostenerse de pie, mucho menos correr por un hospital bajo ataque.
—Nikolai, despeja el camino —ordenó por el intercomunicador—. Vamos hacia la escalera de servicio.
—Entendido. Yendo







