Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos primeros cuatro minutos fueron una eternidad.
Aleksandr observó desde el cristal de la puerta mientras el equipo de reanimación trabajaba frenéticamente sobre Valeria. Compresiones torácicas que hacían que su cuerpo entero se sacudiera. Desfibrilador cargándose con ese sonido que ahora odiaría por siempre. El grito del Dr. Petrov: "¡Despejen!"
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