Mundo ficciónIniciar sesiónEl mensaje llegó cuando Adriana estaba en la biblioteca universitaria. Un texto simple: «Tengo información sobre el incidente. Puedo ayudarte a limpiar tu nombre definitivamente. Ven sola. Nadie debe saber.» Adjunta venía una dirección en los límites de la ciudad, en una zona industrial abandonada.
Adriana sabía que era imprudente. La parte racional de su cerebro le gritaba que informara a Lucien, pero algo más







