Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión Draeven, antes un monumento a la elegancia atemporal, se había convertido en un campo de batalla. El aire olía a sangre, cenizas y miedo. Adriana se movía entre las sombras del gran salón, con cada músculo tenso y los sentidos amplificados por la adrenalina. Su naturaleza híbrida, antes una maldición, ahora le otorgaba ventajas que ningún vampiro puro podría imaginar: podía moverse bajo la lu







