Me cambio la camisa por una camiseta de manga larga y busco una chaqueta de cuero negra, salgo de la habitación tratando de hacer el menor ruido posible, bajo por la mirando escalera hacia la sala, para ver que no me vea nadie, y me encamino hacia la cocina para salir por la puerta de atrás.
Llego al auto y agradezco en silencio al que inventó las llaves de repuestos, para los que se las olvidan; yo no me las olvidé, las tiene Alex, ya que él fue quien me trajo desde la casa de mi mamá. Lo úni