ARIA HATZIS
—¿Adónde vamos? —pregunto, desviando la conversación.
—Sorpresa.
—No soy fanática de las sorpresas.
—Tendrás que acostumbrarte —replica, pisando el acelerador cuando el semáforo cambia a verde.
El camino se siente como una burbuja a punto de estallar. Hay tantas cosas entre nosotros, cosas que aún duelen, cosas que aún no entiendo del todo. Pero, al mismo tiempo, hay algo que me atrae a él de una manera que no puedo ignorar.
Finalmente, nos detenemos frente a un edifici