ARIA HATZIS
Un año después...
Nikolai no vive más en su penthouse. Lo dejó para que tuviéramos nuestro propio lugar, uno que fuera solo nuestro. Y para mí, ahora también olía a hogar.
Mi hogar.
Estaba en mi estudio. El lugar que Nikolai me había hecho construir solo para mí, en la parte más alta de la casa, donde la luz del atardecer tocaba con delicadeza los marcos de fotos, los recuerdos y esa lista...
La famosa lista.
La tenía frente a mí, arrugada por el mar y el uso. Cada número tac