ARIA
De regreso en la mansión. Apenas cruzo la puerta, siento su presencia.
Nikolai está ahí, de pie, con su postura rígida y su mirada intensa clavada en mí. Su expresión es una mezcla de rabia, frustración y algo más… algo que no quiero descifrar.
No me da tiempo de hablar antes de que su voz se alce en el aire.
—¿Dónde demonios estabas?
No me inmuto.
—Fuera.
—¿Fuera? —su tono es peligroso—. ¿Te largas sin decir nada, en plena noche, en un país donde no conoces a nadie, y solo dices "fuera"?