NIKOLAI
No toco la comida. No puedo hacerlo, necesito arreglar este problema. Dejo aún lado la servilleta, me pongo de pie pero antes de cruzar a Andrei se le ocurre abrir la boca.
—Solo espero que madre no se moleste por una niña y por tu capricho — hablo poniéndose de pie y enfrentándome —. No tolero los problemas insignificantes que llegan a separar a la familia.
—Estás cruzando los límites de mi paciencia —sisee entredientes —. Si no fueras mi hermano te hubiera clavado un cuchillo en la