“Usted no me ha olvidado, usted me ignora”
Mario Benedetti
ARIA
¡ME BESO! …NO ¡¡NOS BESAMOS!!
¡Dios mío! No lo puedo creer. ¿Qué acaba de pasar?
Los latidos de mi corazón chocan fuertemente contra mis costillas. Los escuchó...escuchó los latidos de su corazón tan cerca que me desespera.
Una desesperación me invade, el calor, el miedo y las ganas de llorar. Siento todo eso en mi.
Nikolai suelta mis mejillas, sus manos acarician mis brazos sobre la tela hasta llegar a mi espal