Eirikr se siente abrumado de tantas emociones. Poco a poco se aleja de aquel abrazo, dándole la privacidad que madre e hija requieren. Everly no cabe de felicidad al tener a su pequeña entre sus brazos.
—Parece como si hubieran pasado años sin verte, mi niña hermosa. Te extrañé tanto —expresa Everly con cariño.
—Yo a ti, mami. Papá dijo que tú me dejaste y que no volverías —confiesa Deneb.
A Everly se le encoge el corazón al escuchar esas palabras.
—¡Jamás te dejaría! —afirma la joven madre—. Er