Dos semanas habían pasado desde la boda, Everly se había enfermado al día siguiente de gripe por lo que Rosa se propuso para ir a ayudarle con la pequeña y así la joven pudiera descansar.
Ella llegaba antes de que Eirikr se fuese a trabajar y se marchaba una vez que el llegara, de manera que Everly y Deneb jamás se quedaban solas. A la joven madre le gustaba su compañía, Rosa era un mujer parlanchina, vivaz, y con mucha energía.
El día amaneció luminoso, casi insultante en su claridad. Everly h