Raven no había llegado a Recursos Humanos por casualidad. Su primer año en la empresa había sido casi un campo de entrenamiento disfrazado de trabajo. Comenzó en el área de paquetería y mensajería del sótano, primero como empleado de línea, luego supervisando envíos y organizando rutas. Aprendió de logística, de control de tiempos y de lidiar con empleados más viejos que lo subestimaban por su juventud. Su desempeño fue tan meticuloso que pronto lo enviaron a entrenamientos de liderazgo interno