C129: Tú no eres un peligro.
Dorian siempre permanecía a su lado durante la noche, pero esta vez lo hizo sin pegar un ojo. Somali había vuelto a tener una pesadilla, así que su respiración volvía poco a poco a un ritmo más regular, pero su piel seguía fría como la nieve.
Él intentó calentarla con sus manos, con mantas, incluso encendió el fuego en la habitación, aunque ya hacía calor afuera. La temperatura del cuerpo de su compañera no parecía seguir lógica alguna. A ratos ardía de fiebre, a ratos volvía a helarse como si