C126: Debe ser normal.
Los días después del anuncio fueron como un sueño envuelto en luz: la manada celebraba con una alegría que parecía no apagarse. Somali, por su parte, había sentido que algo nuevo se tejía dentro de su cuerpo, una vida diminuta que latía con fuerza.
No pasaba un solo momento sin que su mano se deslizara sobre el vientre todavía plano, acariciándolo como si pudiera calmar a la criatura que crecía en su interior, como si ese toque delicado bastara para construir entre ambos un puente de ternura y