Mundo ficciónIniciar sesiónBethania se había precipitado al lado de Celeste, quien se había quedado petrificada, sosteniendo sus mejillas con ambas manos, sin poder creer que Celia hubiera reaccionado así. Diletta, aunque desconocía la historia completa, era perspicaz y rápidamente se percató de que Agustino no había defendido a Celeste.
—¿No saben que esta desgraciada fue quien ordenó eliminarme? ¿Lo sabías, papá






