Mundo ficciónIniciar sesiónNectáreo guardó silencio, luego se giró hacia ella y la abrazó con sumo cariño. Me serví de nuevo bebida cuando el timbre de mi teléfono sonó. Era Dante, avisando que habían regresado. Le pedí a Celia que fuera a abrir la puerta, lo cual hizo enseguida.
—¿Y qué pasó después? —pregunté en voz baja a Nectáreo.—Después de mucho tiempo, alguien






