Mundo ficciónIniciar sesiónEl estruendoso ruido de los motores me hizo apartar la mirada de la carretera y mirar hacia afuera. Gerónimo, Guido, Coral y los demás, en sus motocicletas, me hicieron señas apremiantes para que me detuviera a un lado.
Obedecí de inmediato, deteniendo el vehículo. Coral ya se acercaba a mi ventanilla con los demás. —Tenemos noticias —dijo sin rodeos. Mi corazón se aceleró ante la posibilid






