260. CELIA Y YO

 ALONSO:

 No dijo nada, solo asintió con la cabeza y fue ella la que buscó mi boca desesperadamente. No me hice de rogar, la complací sintiendo que todo mi cuerpo se encendía como una mecha. Joder, que Celia con su operación me tenía a dieta, y la deseaba con cada fibra de mi ser. La empujé delicadamente y, para que no se fuera a ofender, tomé su mano y la llevé a la parte de mi cuerpo que pujaba por romper mi ropa.

—Te quiero... —gruñí con voz ronca.

 Ella me
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP