Mundo ficciónIniciar sesiónCELIA:
Alonso se detuvo en seco, sus ojos se encontraron con los míos, llenos de una mezcla de frustración y comprensión. Lo podía ver como luchaba conociendo que yo tenía razón, pero también que la situación era desesperada.
—Celia, entiendo tus miedos —dijo, su voz suave, tratando de calmar la tormenta que se había desatado entre nosotros—. Pero debes entender que si no hacemos algo, ellos vendr&aac






