Mundo ficciónIniciar sesiónAlonso me miró a cambio, sus ojos reflejando una sinceridad inquebrantable. Besó mis manos suavemente, negando con la cabeza, y luego abrió su billetera para mostrarme una foto desgastada por el tiempo. Era una imagen suya, más joven, con una sonrisa orgullosa mientras sostenía las llaves del edificio. No era solo el penthouse del último piso lo que había adquirido; era todo el edificio. Solo a mí me había vendido un apartam







